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MI HERMANA, EN SU CUMPLEAÑOS (Relato de sexo incestuoso patrocinado por LA ESCORIA SUPLANTADORA DE MÍ PERSONALIDAD)
(demasiado antiguo para responder)
Nennito
2006-02-20 01:50:30 UTC
***** MI HERMANA, EN SU CUMPLEAÑOS *****

Autor: Volante Azul

HERMANA, EN SU CUMPLEAÑOS Le dije que su pantaleta no combinaba con su
traje y después de dos años, terminamos cogiendo en ausencia de mi cuñado.


Este caso sucedió este 15 de Diciembre de 2005. Le hablé por teléfono a mi
hermana Laura para saludarla un día antes, contestándome.

-Que bueno que hablaste mañana es mi cumpleaños y te invito a comer después
de las cuatro, van a venir unas amigas y a esa hora estaré sola, mi marido
llega hasta las 12:30 hrs. De la noche para que me acompañes un rato.

-Claro ahí estaré.
Me quedé pensando en lo que sucedió 25 años atrás cuando se entregó a mi y
me reestreno y conocí lo que es una verdadera mujer en la cama y que hace
dos años volvimos a coger en su casa del rancho a donde acudí con la
intención de culear con mi madre pues llevaba días soñando que me la culeaba
de lo más rico, pero como tenía pareja, me fui a la casa de Laura y al
tercer día de estancia aprovechando la ausencia de mi esposa y mi cuñado,
volvimos a coger y así con esos bellos recuerdos se llegó el jueves 15,
busqué el arreglo floral más bonito predominando las rosas rojas y me
presenté en su casa y antes de tocar se abrió la puerta.

-Hermano que sorpresa, mira te presento a Lety y Ana, son las únicas que se
quedaron y como ya se van salí a despedirlas.
-Es un gusto conocerlas y gracias por acompañar a Laura. Toma y felicidades
hermana.

-Gracias hermano, están preciosas, ahorita las pongo en la mesa.
Nos despedimos de sus dos amigas y le di un abrazo y un beso en la mejilla
me abrazó más fuerte y me restregó sus enormes senos en el pecho y el beso
me lo devolvió en la comisura de los labios, otra vez los recuerdos
volvieron y la verga respondió de inmediato y aprovechando su abrazo le di
un ligero tallón, no se si lo sintió, pero noté un cambio en su respiración.

Vestía un traje color beige, falda arriba de la rodilla y su culo se veía
precioso marcándosele el resorte de la pantaleta que ceñían su par de nalgas
que en una ocasión se las aplasté enterrándole la verga hasta el fondo. A
sus 48 años se conservaba muy bien únicamente su vientre se notaba un poco
abultado por los años, pero todo lo tenía en su lugar, estaba apetecible.
Nos sentamos a comer platicándome que su esposo llegaba muy tarde y cansado
por lo que estaba abandonada en lo sexual y que un taxista en dos ocasiones
no le quiso cobrar el servicio y tenía temor que atentara contra ella y no
se lo había contado a su marido por que es muy violento y no quería llegar a
mayores. Pasamos a la sala y ocupé un lugar donde la apreciara a mi antojo y
ella no tuviera muchas oportunidades y así fue, se quitó el saco quedando en
blusa y le noté los pezones erectos cosa que no tenía cuando llegué y la
abracé, había dos posibilidades, el taxista la excitó o en su cabeza estaban
los mismos pensamientos que en la mía, coger. Pero no iba a llegar y decirle
"felicidades hermana y te quiero coger". ¡No eso no, eso se tiene que dar
por si solo! Y mientras ella hablaba yo contemplaba sus pezones y sus
piernas hasta alcanzar a verle los calzones y cuando mi excitación llegó al
máximo me lancé al ruedo.

-¡Oye carnala! ¡Tienes bonitas piernas, pero no crees que los calzones rojos
no combinan con tu traje! -No, pero estamos en diciembre y es válido, además
no los ando enseñando y como ya te conozco me sentaste aquí a propósito y
así como tú me viste los calzones que yo te dejé ver, también tú la tienes
parada.

-¿Y cómo quieres que no se pare con semejante vista? -Mira con esto si
combina, acércate.
Abrió su blusa quedando a la vista su brassier rojo, quitó el broche del
centro y brotaron sus dos enormes tetas coronadas de una negra aureola
adornadas por los erectos pezones, el gran peso de las enormes chiches hizo
que le colgaran desparramándose hacia abajo, nos pusimos ambos de pie y nos
abrazamos mi boca se prendió a un pezón succionándolo y lengüeteándolo con
suavidad y con ambas manos la tomé de las nalgas apretujándolas y jalándola
hacia mi para tallarle la verga sobre la falda y se diera cuenta como me
tenía a punto de explotar con el espectáculo que me obsequió de sus piernas
y su calzón cubriéndole el enorme tamal. Abrió las piernas a lo que le
permitió la falda y se medio ahorcajó sobre mi muslo y pegó su sexo sobre el
mío, jadeaba y su agitada respiración iba al ritmo de los movimientos de su
cintura sobre mi verga, le levanté la falda por atrás y volví a agarrarle
las nalgas sobre la pantaleta y se las apretujé con más fuerza, luego metí
mis manos entre la misma acariciando las redondeces y tersura de su culo.

-Aassííí, acaríciame suavecito, asiii quiero sentirme amada, en este momento
te necesito más que nunca para que calmes mi ardor.
Alternaba mis lengüeteadas a uno y otro pezón y seguía acariciando sus ricas
nalgas entre la pantaleta y cuando sus gemidos aumentaron la separé un poco,
le junté las piernas y así como tenía las manos le bajé el calzón hasta los
tobillos e hincándome me hundí entre sus piernas recorriendo con la lengua
sus muslos y alrededor de sus labios vaginales aspirando el suave aroma que
despedía su ardiente rajada a la que le pasaba la nariz de abajo hacia
arriba frotándole el clítoris que ya lo tenía hinchado por la excitación,
continué con este movimiento hasta que sus labios se separaron y entonces le
hundí todo lo que me daba de lengua hurgándole la vulva para tragarme los
primeros efluvios vaginales, hacía el mismo movimiento que con la nariz
pasándole la lengua a lo largo de su enorme rajada deteniéndome en el
clítoris para chuparlo con suavidad y luego darle pequeños mordiscos a lo
que mi hermana soltaba pequeños grititos de dolor.

-Aaaayyyy, no me muerdas húrgame las entrañas con la lengua.
¡Que tanto podía hurgar con la lengua esa enorme y peluda rajada! Pero me
esforzaba por meter lo más que podía la lengua hasta causarme dolor por el
esfuerzo, la vulva comenzó a palpitarle y sus piernas le temblaban doblando
ligeramente las rodillas sabía que mi hermana Laura no tardaría en tener su
primer orgasmo, le quité por completo la falda en lo que ella se despojaba
de la blusa y la senté en el sofá y así hincado le levanté las piernas para
mamarle más cómodo la vagína, le metía la lengua, le tallaba el clítoris con
la nariz y mordisqueaba ambos labios vaginales, no tardó en endurecer el
abdomen y tensar las piernas y darse la primera venida.

-Aaaaaaaaaaahhhhhhhh, me veengoo, me vennngoooo, aaaaggghhh, si así
chuuupame más, tómate mis jugos que son para tiiiiiiiii hermano del alma.
Ella misma levantó más sus piernas y con la mano le abrí la vagína y la
vulva parecía que se le iba a salir o volteársele al revés en cada punzada
tomaba la forma de una rosa roja arrojando sus mieles como un elixir para
los dioses y vaya que para mi era un elixir, a mi hermana fue la primer
mujer que le mamé la pepita y nunca me cansaría de mamársela y tragarme sus
jugos vaginales, con las piernas levantadas su vagína semejaba una canoa por
la forma y lo encharcada que la tenía de jugos y saliva de tanta lengüeteada
y mamadas que le daba.

-Aaaaajjjj, hermanito que rápido me hiciste venir, pero todavía te falta, te
quiero adentro de mi y riegues mis entrañas con tu leche. Me puse de pie, me
quité la camisa y al bajarme el pantalón con todo y calzón mi verga saltó
como resorte chicoteando un hilillo de líquido preseminal que cayó sobre la
alfombra. Yo también deseaba penetrar la punzante y ardiente rajada de mi
hermana que con los labios abiertos de par en par pedía ser penetrada y cayó
otra gota de líquido cristalino.

-Mmmmm, no los tires mejor dámelos.

Sentada y yo de pie con la verga goteando la tomó en sus manos y le pasó la
lengua desde los huevos hasta la punta del glande succionando todo el
líquido preseminal, lo tragó y se introdujo la verga hasta la garganta
rozando mis pelos con sus labios y haciendo movimientos de derecha a
izquierda así estuvo un momento engullendo el trozo de carne hasta que
sintió que se atragantaba para expulsarlo, levantó la vista y me sonrió y
volvió a recorrer con su lengua todos los genitales chupándome los huevos y
estirándolos provocándome mayor placer y más cuando se lo metía todo
arropándome con el calor de su garganta que parecía que le penetraba la
vagína, con la sangre agolpada en el glande la cabeza aumentó de tamaño y
las venas remarcadas a lo largo del pene parecían querer reventar por la
excitación, los huevos me dolían y no por las chupadas y estiradas de mi
hermana sino por la presión de descargar todo el semen acumulado, la
excitación se eleva al máximo cuando la mujer que te mama la verga y te vas
a coger en la sala es tu propia hermana. Así como estaba yo, también ella lo
estaba, la pepita le chorreaba dejando su humedad en el bordo del sofá, como
ya no podía más la tomé de los brazos y la levanté para sentarla en el
descansabrazos y su vagína quedara a la altura de mi verga, se recargó en el
respaldo y abrió las piernas (adoptó la misma posición de cuando la vi
culeando con su novio cuando éramos estudiantes y en el mismo lugar) y como
va, que se la dejo ir hasta el fondo, soltó un ligero gemido -mmmmmmmm-
cerró los ojos y se mordió los labios, la jalé más hacia mi y me eché sus
piernas al hombro para dejar libres mis manos y masajearle las chiches al
tiempo que iniciaba el mete-saca, dos, tres veces, la verga salía brillosa
bañada por sus fluidos y mi hermana seguía con los ojos cerrados y su cara
haciendo gestos de placer en cada penetrada, cuando de pronto.

-Riiiiiiiinnnnnggg, Riiiiiiiinnnnnggg, Riiiiiiiinnnnnggg.
Abrí los ojos como plato y no pude decir que sentí, "que se me cayeron los
calzones", porque ya estaban en el suelo al lado de las pantaletas rojas de
mi hermana, lo primero que buscaron mis ojos fue las ventanas por donde
salir corriendo o un lugar donde esconderme, los huevos se me encogieron y
el pito casi se pierde entre la mata de pelos.

-Tranquilo es el teléfono mi marido llega hasta las doce de la noche y
apenas son las siete.
Maldito teléfono era el mismo de hace 30 años, de disco y sonaba igual que
el timbre de la puerta de entrada. Uuuuuuufffff, que miedo pasé.

-Ven vamos a la recámara.
Recogimos la ropa y nos dirigimos a la recámara y por primera vez sentí un
poquito de remordimiento y no por cogerme a mi hermana sino por cogérmela en
su propia cama y de su marido. "que poca madre que tal si a mi me hacen lo
mismo en mi propia cama", fue un pensamiento ligero por que ya estando
encerrados nos abrazamos y no había parte de su cuerpo que mis manos no
recorrieran. Ella tomó mi "pitito" y se lo tallaba entre los pelos y vagina
pero ni así respondía, el susto no era para menos luego se volteó de
espaldas se abrió el canal de las nalgas y lo atrapó entre sus redondeces
haciendo círculos rozando los genitales y dio un signo de vida con una
ligera punzada y fue creciendo, pero no estaba rígido, intentó metérselo de
pie enroscando una pierna a mi cintura, pero no entró, se dobló, entonces me
acostó en la cama y se acomodó entre mis piernas y me dio la mamada de verga
más rica que yo recuerde, estiró su mano hasta alcanzar su pantaleta se la
pasó por la vagína y se introdujo uno, dos, tres dedos y los metió en mi
boca para chuparlos, cuando se los limpié me pasó su pantaleta húmeda por
toda la cara terminando por metérmela en la boca, aspiré y chupé su humedad
y el olor a pantaleta hizo el milagro de inmediato, recobré la rigidez y la
jalé hacia mi para acomodarla y montarme sobre ella.

-No ahora me toca a mí.
Y se monto de espaldas ensartándose ella solita, se sentó y se enterró por
completo los 17 cms., de carne.

No le quedaba un solo milímetro de verga afuera subía y bajaba hasta
aplastar sus enormes nalgas en mi pelvis. No hay nada en el mundo comparado
con el placer y temor de estar cogiendo a mi hermana en su propia recámara,
placer por realizar lo prohibido con mi propia sangre y este placer enerva
los sentidos como las drogas dañinas que matan poco a poco y temor de ser
sorprendidos y dar a conocer nuestras relaciones incestuosas y no habría
explicaciones ante la sociedad. El placer y el temor tensa los nervios y la
adrenalina fluye al máximo como parte del placer y es lo que a este momento
lo hace mágico y único. No amo a mi hermana la deseo por el placer que me
provoca el poseerla y gozo con su cuerpo y lo que sigue fue inolvidable.
después del sube y baja se inclinó sobre mis rodillas y el sube y baja lo
hacía muelleando sobre si misma en esta posición la verga solo le entraba a
la mitad, pero su ano me quedó de frente, me ensalivé la mano y le embadurné
de saliva su negro agujero, me chupé el dedo medio y aprovechando su impulso
se lo metí todo, soltó un -Aaauuuuuuu- y se enderezó, pero la volví a
inclinar y lo más maravilloso que nunca había experimentado con su mete-saca
mi dedo tocaba el glande a través de la delgada membrana que separa su
vagína del ducto rectal, era como si me masturbara en las entrañas de Laura,
la yema de mi dedo captaba con claridad las punzadas de la cabeza del glande
y aumentaba la presión para hacerlo palpitar con más fuerza, pero esa
sensación no iba a ser duradera y en cualquier momento me vaciaría.

-Laura ya no resisto me voy a venir, es maravilloso lo que estamos haciendo.

-Esperame tantito me falta un poco.

-Entonces ya no te muevas para calmarme y esperarte.
Ya no se movió y con una mano me jaló los testículos y con la otra mano se
sobaba el clítoris y después de un minuto.

-Ya vente, estoy lista.
Lo único que hice fue aumentar la presión del dedo sobre el glande y solté
el primer chorro de leche fue una venida abundante como pocas.

-Aaaaaaaaaaahhhhhhhh, hermano dámelos todos, baña mis intestinos de leche
como sabes hacerlo, solo tú me haces gozar más que mi marido, goza hermano,
disfruta a tu hermana como yo lo disfruto, dime que eres feliz conmigo,
dímelo, diiiilooooo por favor lo necesito.

-Si Laura soy feliz y te gozo como a la mejor de las putas, soy el hombre
más dichoso de la tierra al poseerte y siente como me estoy vaciando,
aaaaaaaajjjjjj.
Las nalgas de Laura se estremecían y que le meto el dedo índice y la empecé
a dedear con los dos dedos a todo lo que daba.

-Aaaaauuuuuuuu. Así nooo, que me lastimas.
Le saqué los dedos y la jalé de la cadera para meter la verga más adentro y
terminar de venirme más a gusto pues yo sentía que seguía bombeando leche al
interior de mi hermana pues apreciaba su paso por el conducto seminal.
Cuando nuestros espasmos cesaron mi hermana largó un: -Aaaaaaaaaaahhhhhhhh,
que rica venida, pero falta ¡eeeeehhhh!Y se desplomó de espaldas sobre mi
cuerpo y la abracé a la altura de sus senos los que acaricié hasta que mi
verga perdió la rigidez y por si sola abandonó la aún caliente vagina, el
esfuerzo nos hizo caer en un sopor agradable y continuamos en esa posición
hasta que de su raja le escurrió semen mezclado con sus líquidos vaginales
bajando hasta mis huevos, la hice a un lado para secarme los residuos pues
ya sentía los huevos pegajosos y miré como mi hermana tenía la rajada
abierta y le escapaba un pequeño hilillo de semen y me incliné para darle
una repasada de lengua a lo largo de su raja terminando en su clítoris
dándole unas chupaditas.

-Ya me estoy calentando, síguele otro ratito.

-¡Nooo, queee!, Vámonos a bañar estoy todo pegajoso y la recámara no huele,
apesta a sexo y semen y ya son las 20:30 hrs. No sea que llegue tu marido y
para que quieres la que se arma, eres una mujer que con gusto me quedaba
hasta el amanecer, pero entiende que tenemos nuestras familias. Le di un
beso en la mejilla y me levanté a darme un baño.

-Tienes razón y hasta la boca te huele a sexo, vamos a bañarnos y me tallas
la espalda y veremos que sucede ahí adentro.
Y sucedió, fue más corto, pero igual de emocionante y caliente, por que los
dos somos igual de calientes que la putona de nuestra madre y es la mejor de
las herencias que nos dejó por que ambos disfrutamos del sexo por pacer.
Casi a las 22:00 hrs. Dejé su casa y mi cuñado no llegó. -Me despido hermana
que estés bien y cuídate. Sabes que te adoro.
-Tú también sabes que esta es tu casa y cuando quieras me tendrás, bye y que
te vaya bien.
Así es como tuvimos sexo otra vez con mi querida hermana, amo a mi familia,
pero el verdadero placer en busca de lo prohibido solo lo logro con mi
hermana o un familiar, el sexo filial me parece de lo más excitante y
extremo.


http://relatos.marqueze.net/salto.php?cod=14930



***@666.es


--
!!! BASTA DE HOSTIGAMIENTO POLICIAL A LAS PROSTITUTAS Y A SUS CLIENTES !!!

!!! LAS TRANSACIONES SEXUALES ENTRE ADULTOS NO SON DELITO !!!

!!! NI LAS PROSTITUTAS NI SUS CLIENTES SOMOS DELINCUENTES !!!

*** Nennito ***

!!! ATENCION ATENCION MUY IMPORTANTE !!!

Mí IP fija es siempre la 80.34.155.11, y aparece siempre en las propiedades
de todos los mensajes que posteo en todos los grupos en los que participo.
Cualquier mensaje con mí nick en el que en las propiedades del mensaje no
aparezca esa ip, es una suplantación de mí personalidad por parte de algún
delincuente.
Nennito
2006-02-23 13:09:50 UTC
Post by Nennito
***** MI HERMANA, EN SU CUMPLEAÑOS *****
Autor: Volante Azul
HERMANA, EN SU CUMPLEAÑOS Le dije que su pantaleta no combinaba con su
traje y después de dos años, terminamos cogiendo en ausencia de mi cuñado.
Este caso sucedió este 15 de Diciembre de 2005. Le hablé por teléfono
a mi hermana Laura para saludarla un día antes, contestándome.
-Que bueno que hablaste mañana es mi cumpleaños y te invito a comer
después de las cuatro, van a venir unas amigas y a esa hora estaré
sola, mi marido llega hasta las 12:30 hrs. De la noche para que me
acompañes un rato.
-Claro ahí estaré.
Me quedé pensando en lo que sucedió 25 años atrás cuando se entregó a
mi y me reestreno y conocí lo que es una verdadera mujer en la cama y
que hace dos años volvimos a coger en su casa del rancho a donde acudí
con la intención de culear con mi madre pues llevaba días soñando que
me la culeaba de lo más rico, pero como tenía pareja, me fui a la casa
de Laura y al tercer día de estancia aprovechando la ausencia de mi
esposa y mi cuñado, volvimos a coger y así con esos bellos recuerdos
se llegó el jueves 15, busqué el arreglo floral más bonito
predominando las rosas rojas y me presenté en su casa y antes de tocar
se abrió la puerta.
-Hermano que sorpresa, mira te presento a Lety y Ana, son las únicas
que se quedaron y como ya se van salí a despedirlas.
-Es un gusto conocerlas y gracias por acompañar a Laura. Toma y
felicidades hermana.
-Gracias hermano, están preciosas, ahorita las pongo en la mesa.
Nos despedimos de sus dos amigas y le di un abrazo y un beso en la
mejilla me abrazó más fuerte y me restregó sus enormes senos en el
pecho y el beso me lo devolvió en la comisura de los labios, otra vez
los recuerdos volvieron y la verga respondió de inmediato y
aprovechando su abrazo le di un ligero tallón, no se si lo sintió,
pero noté un cambio en su respiración.
Vestía un traje color beige, falda arriba de la rodilla y su culo se
veía precioso marcándosele el resorte de la pantaleta que ceñían su
par de nalgas que en una ocasión se las aplasté enterrándole la verga
hasta el fondo. A sus 48 años se conservaba muy bien únicamente su
vientre se notaba un poco abultado por los años, pero todo lo tenía en
su lugar, estaba apetecible. Nos sentamos a comer platicándome que su
esposo llegaba muy tarde y cansado por lo que estaba abandonada en lo
sexual y que un taxista en dos ocasiones no le quiso cobrar el
servicio y tenía temor que atentara contra ella y no se lo había
contado a su marido por que es muy violento y no quería llegar a
mayores. Pasamos a la sala y ocupé un lugar donde la apreciara a mi
antojo y ella no tuviera muchas oportunidades y así fue, se quitó el
saco quedando en blusa y le noté los pezones erectos cosa que no tenía
cuando llegué y la abracé, había dos posibilidades, el taxista la
excitó o en su cabeza estaban los mismos pensamientos que en la mía,
coger. Pero no iba a llegar y decirle "felicidades hermana y te quiero
coger". ¡No eso no, eso se tiene que dar por si solo! Y mientras ella
hablaba yo contemplaba sus pezones y sus piernas hasta alcanzar a
verle los calzones y cuando mi excitación llegó al máximo me lancé al
ruedo.
-¡Oye carnala! ¡Tienes bonitas piernas, pero no crees que los calzones
rojos no combinan con tu traje! -No, pero estamos en diciembre y es
válido, además no los ando enseñando y como ya te conozco me sentaste
aquí a propósito y así como tú me viste los calzones que yo te dejé
ver, también tú la tienes parada.
-¿Y cómo quieres que no se pare con semejante vista? -Mira con esto si
combina, acércate.
Abrió su blusa quedando a la vista su brassier rojo, quitó el broche
del centro y brotaron sus dos enormes tetas coronadas de una negra
aureola adornadas por los erectos pezones, el gran peso de las enormes
chiches hizo que le colgaran desparramándose hacia abajo, nos pusimos
ambos de pie y nos abrazamos mi boca se prendió a un pezón
succionándolo y lengüeteándolo con suavidad y con ambas manos la tomé
de las nalgas apretujándolas y jalándola hacia mi para tallarle la
verga sobre la falda y se diera cuenta como me tenía a punto de
explotar con el espectáculo que me obsequió de sus piernas y su calzón
cubriéndole el enorme tamal. Abrió las piernas a lo que le permitió la
falda y se medio ahorcajó sobre mi muslo y pegó su sexo sobre el mío,
jadeaba y su agitada respiración iba al ritmo de los movimientos de su
cintura sobre mi verga, le levanté la falda por atrás y volví a
agarrarle las nalgas sobre la pantaleta y se las apretujé con más
fuerza, luego metí mis manos entre la misma acariciando las redondeces
y tersura de su culo.
-Aassííí, acaríciame suavecito, asiii quiero sentirme amada, en este
momento te necesito más que nunca para que calmes mi ardor.
Alternaba mis lengüeteadas a uno y otro pezón y seguía acariciando sus
ricas nalgas entre la pantaleta y cuando sus gemidos aumentaron la
separé un poco, le junté las piernas y así como tenía las manos le
bajé el calzón hasta los tobillos e hincándome me hundí entre sus
piernas recorriendo con la lengua sus muslos y alrededor de sus labios
vaginales aspirando el suave aroma que despedía su ardiente rajada a
la que le pasaba la nariz de abajo hacia arriba frotándole el clítoris
que ya lo tenía hinchado por la excitación, continué con este
movimiento hasta que sus labios se separaron y entonces le hundí todo
lo que me daba de lengua hurgándole la vulva para tragarme los
primeros efluvios vaginales, hacía el mismo movimiento que con la
nariz pasándole la lengua a lo largo de su enorme rajada deteniéndome
en el clítoris para chuparlo con suavidad y luego darle pequeños
mordiscos a lo que mi hermana soltaba pequeños grititos de dolor.
-Aaaayyyy, no me muerdas húrgame las entrañas con la lengua.
¡Que tanto podía hurgar con la lengua esa enorme y peluda rajada! Pero
me esforzaba por meter lo más que podía la lengua hasta causarme dolor
por el esfuerzo, la vulva comenzó a palpitarle y sus piernas le
temblaban doblando ligeramente las rodillas sabía que mi hermana Laura
no tardaría en tener su primer orgasmo, le quité por completo la falda
en lo que ella se despojaba de la blusa y la senté en el sofá y así
hincado le levanté las piernas para mamarle más cómodo la vagína, le
metía la lengua, le tallaba el clítoris con la nariz y mordisqueaba
ambos labios vaginales, no tardó en endurecer el abdomen y tensar las
piernas y darse la primera venida.
-Aaaaaaaaaaahhhhhhhh, me veengoo, me vennngoooo, aaaaggghhh, si así
chuuupame más, tómate mis jugos que son para tiiiiiiiii hermano del
alma. Ella misma levantó más sus piernas y con la mano le abrí la
vagína y la vulva parecía que se le iba a salir o volteársele al revés
en cada punzada tomaba la forma de una rosa roja arrojando sus mieles
como un elixir para los dioses y vaya que para mi era un elixir, a mi
hermana fue la primer mujer que le mamé la pepita y nunca me cansaría
de mamársela y tragarme sus jugos vaginales, con las piernas
levantadas su vagína semejaba una canoa por la forma y lo encharcada
que la tenía de jugos y saliva de tanta lengüeteada y mamadas que le
daba.
-Aaaaajjjj, hermanito que rápido me hiciste venir, pero todavía te
falta, te quiero adentro de mi y riegues mis entrañas con tu leche. Me
puse de pie, me quité la camisa y al bajarme el pantalón con todo y
calzón mi verga saltó como resorte chicoteando un hilillo de líquido
preseminal que cayó sobre la alfombra. Yo también deseaba penetrar la
punzante y ardiente rajada de mi hermana que con los labios abiertos
de par en par pedía ser penetrada y cayó otra gota de líquido
cristalino.
-Mmmmm, no los tires mejor dámelos.
Sentada y yo de pie con la verga goteando la tomó en sus manos y le
pasó la lengua desde los huevos hasta la punta del glande succionando
todo el líquido preseminal, lo tragó y se introdujo la verga hasta la
garganta rozando mis pelos con sus labios y haciendo movimientos de
derecha a izquierda así estuvo un momento engullendo el trozo de carne
hasta que sintió que se atragantaba para expulsarlo, levantó la vista
y me sonrió y volvió a recorrer con su lengua todos los genitales
chupándome los huevos y estirándolos provocándome mayor placer y más
cuando se lo metía todo arropándome con el calor de su garganta que
parecía que le penetraba la vagína, con la sangre agolpada en el
glande la cabeza aumentó de tamaño y las venas remarcadas a lo largo
del pene parecían querer reventar por la excitación, los huevos me
dolían y no por las chupadas y estiradas de mi hermana sino por la
presión de descargar todo el semen acumulado, la excitación se eleva
al máximo cuando la mujer que te mama la verga y te vas a coger en la
sala es tu propia hermana. Así como estaba yo, también ella lo estaba,
la pepita le chorreaba dejando su humedad en el bordo del sofá, como
ya no podía más la tomé de los brazos y la levanté para sentarla en el
descansabrazos y su vagína quedara a la altura de mi verga, se recargó
en el respaldo y abrió las piernas (adoptó la misma posición de cuando
la vi culeando con su novio cuando éramos estudiantes y en el mismo
lugar) y como va, que se la dejo ir hasta el fondo, soltó un ligero
gemido -mmmmmmmm- cerró los ojos y se mordió los labios, la jalé más
hacia mi y me eché sus piernas al hombro para dejar libres mis manos y
masajearle las chiches al tiempo que iniciaba el mete-saca, dos, tres
veces, la verga salía brillosa bañada por sus fluidos y mi hermana
seguía con los ojos cerrados y su cara haciendo gestos de placer en
cada penetrada, cuando de pronto.
-Riiiiiiiinnnnnggg, Riiiiiiiinnnnnggg, Riiiiiiiinnnnnggg.
Abrí los ojos como plato y no pude decir que sentí, "que se me cayeron
los calzones", porque ya estaban en el suelo al lado de las pantaletas
rojas de mi hermana, lo primero que buscaron mis ojos fue las ventanas
por donde salir corriendo o un lugar donde esconderme, los huevos se
me encogieron y el pito casi se pierde entre la mata de pelos.
-Tranquilo es el teléfono mi marido llega hasta las doce de la noche y
apenas son las siete.
Maldito teléfono era el mismo de hace 30 años, de disco y sonaba igual
que el timbre de la puerta de entrada. Uuuuuuufffff, que miedo pasé.
-Ven vamos a la recámara.
Recogimos la ropa y nos dirigimos a la recámara y por primera vez
sentí un poquito de remordimiento y no por cogerme a mi hermana sino
por cogérmela en su propia cama y de su marido. "que poca madre que
tal si a mi me hacen lo mismo en mi propia cama", fue un pensamiento
ligero por que ya estando encerrados nos abrazamos y no había parte de
su cuerpo que mis manos no recorrieran. Ella tomó mi "pitito" y se lo
tallaba entre los pelos y vagina pero ni así respondía, el susto no
era para menos luego se volteó de espaldas se abrió el canal de las
nalgas y lo atrapó entre sus redondeces haciendo círculos rozando los
genitales y dio un signo de vida con una ligera punzada y fue
creciendo, pero no estaba rígido, intentó metérselo de pie enroscando
una pierna a mi cintura, pero no entró, se dobló, entonces me acostó
en la cama y se acomodó entre mis piernas y me dio la mamada de verga
más rica que yo recuerde, estiró su mano hasta alcanzar su pantaleta
se la pasó por la vagína y se introdujo uno, dos, tres dedos y los
metió en mi boca para chuparlos, cuando se los limpié me pasó su
pantaleta húmeda por toda la cara terminando por metérmela en la boca,
aspiré y chupé su humedad y el olor a pantaleta hizo el milagro de
inmediato, recobré la rigidez y la jalé hacia mi para acomodarla y
montarme sobre ella.
-No ahora me toca a mí.
Y se monto de espaldas ensartándose ella solita, se sentó y se enterró
por completo los 17 cms., de carne.
No le quedaba un solo milímetro de verga afuera subía y bajaba hasta
aplastar sus enormes nalgas en mi pelvis. No hay nada en el mundo
comparado con el placer y temor de estar cogiendo a mi hermana en su
propia recámara, placer por realizar lo prohibido con mi propia sangre
y este placer enerva los sentidos como las drogas dañinas que matan
poco a poco y temor de ser sorprendidos y dar a conocer nuestras
relaciones incestuosas y no habría explicaciones ante la sociedad. El
placer y el temor tensa los nervios y la adrenalina fluye al máximo
como parte del placer y es lo que a este momento lo hace mágico y
único. No amo a mi hermana la deseo por el placer que me provoca el
poseerla y gozo con su cuerpo y lo que sigue fue inolvidable. después
del sube y baja se inclinó sobre mis rodillas y el sube y baja lo
hacía muelleando sobre si misma en esta posición la verga solo le
entraba a la mitad, pero su ano me quedó de frente, me ensalivé la
mano y le embadurné de saliva su negro agujero, me chupé el dedo medio
y aprovechando su impulso se lo metí todo, soltó un -Aaauuuuuuu- y se
enderezó, pero la volví a inclinar y lo más maravilloso que nunca
había experimentado con su mete-saca mi dedo tocaba el glande a través
de la delgada membrana que separa su vagína del ducto rectal, era como
si me masturbara en las entrañas de Laura, la yema de mi dedo captaba
con claridad las punzadas de la cabeza del glande y aumentaba la
presión para hacerlo palpitar con más fuerza, pero esa sensación no
iba a ser duradera y en cualquier momento me vaciaría.
-Laura ya no resisto me voy a venir, es maravilloso lo que estamos haciendo.
-Esperame tantito me falta un poco.
-Entonces ya no te muevas para calmarme y esperarte.
Ya no se movió y con una mano me jaló los testículos y con la otra
mano se sobaba el clítoris y después de un minuto.
-Ya vente, estoy lista.
Lo único que hice fue aumentar la presión del dedo sobre el glande y
solté el primer chorro de leche fue una venida abundante como pocas.
-Aaaaaaaaaaahhhhhhhh, hermano dámelos todos, baña mis intestinos de
leche como sabes hacerlo, solo tú me haces gozar más que mi marido,
goza hermano, disfruta a tu hermana como yo lo disfruto, dime que eres
feliz conmigo, dímelo, diiiilooooo por favor lo necesito.
-Si Laura soy feliz y te gozo como a la mejor de las putas, soy el
hombre más dichoso de la tierra al poseerte y siente como me estoy
vaciando, aaaaaaaajjjjjj.
Las nalgas de Laura se estremecían y que le meto el dedo índice y la
empecé a dedear con los dos dedos a todo lo que daba.
-Aaaaauuuuuuuu. Así nooo, que me lastimas.
Le saqué los dedos y la jalé de la cadera para meter la verga más
adentro y terminar de venirme más a gusto pues yo sentía que seguía
bombeando leche al interior de mi hermana pues apreciaba su paso por
el conducto seminal. Cuando nuestros espasmos cesaron mi hermana largó
un: -Aaaaaaaaaaahhhhhhhh, que rica venida, pero falta ¡eeeeehhhh!Y se
desplomó de espaldas sobre mi cuerpo y la abracé a la altura de sus
senos los que acaricié hasta que mi verga perdió la rigidez y por si
sola abandonó la aún caliente vagina, el esfuerzo nos hizo caer en un
sopor agradable y continuamos en esa posición hasta que de su raja le
escurrió semen mezclado con sus líquidos vaginales bajando hasta mis
huevos, la hice a un lado para secarme los residuos pues ya sentía los
huevos pegajosos y miré como mi hermana tenía la rajada abierta y le
escapaba un pequeño hilillo de semen y me incliné para darle una
repasada de lengua a lo largo de su raja terminando en su clítoris
dándole unas chupaditas.
-Ya me estoy calentando, síguele otro ratito.
-¡Nooo, queee!, Vámonos a bañar estoy todo pegajoso y la recámara no
huele, apesta a sexo y semen y ya son las 20:30 hrs. No sea que llegue
tu marido y para que quieres la que se arma, eres una mujer que con
gusto me quedaba hasta el amanecer, pero entiende que tenemos nuestras
familias. Le di un beso en la mejilla y me levanté a darme un baño.
-Tienes razón y hasta la boca te huele a sexo, vamos a bañarnos y me
tallas la espalda y veremos que sucede ahí adentro.
Y sucedió, fue más corto, pero igual de emocionante y caliente, por
que los dos somos igual de calientes que la putona de nuestra madre y
es la mejor de las herencias que nos dejó por que ambos disfrutamos
del sexo por pacer. Casi a las 22:00 hrs. Dejé su casa y mi cuñado no
llegó. -Me despido hermana que estés bien y cuídate. Sabes que te
adoro. -Tú también sabes que esta es tu casa y cuando quieras me
tendrás, bye y que te vaya bien.
Así es como tuvimos sexo otra vez con mi querida hermana, amo a mi
familia, pero el verdadero placer en busca de lo prohibido solo lo
logro con mi hermana o un familiar, el sexo filial me parece de lo más
excitante y extremo.
http://relatos.marqueze.net/salto.php?cod=14930
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!!! BASTA DE HOSTIGAMIENTO POLICIAL A LAS PROSTITUTAS Y A SUS CLIENTES !!!
!!! LAS TRANSACIONES SEXUALES ENTRE ADULTOS NO SON DELITO !!!
!!! NI LAS PROSTITUTAS NI SUS CLIENTES SOMOS DELINCUENTES !!!
*** Nennito ***
!!! ATENCION ATENCION MUY IMPORTANTE !!!
Mí IP fija es siempre la 80.34.155.11, y aparece siempre en las
propiedades de todos los mensajes que posteo en todos los grupos en
los que participo. Cualquier mensaje con mí nick en el que en las
propiedades del mensaje no aparezca esa ip, es una suplantación de mí
personalidad por parte de algún delincuente.
ME CAGO Y ME MEO